Ingredientes para 4 personas
Para la masa
300 gr de harina de fuerza
3 huevos
Maquina de pasta (simplifica mucho el proceso)
Lo normal es utilizar 100gr de harina y 1 huevo por persona pero como la salsa va ha ser consistente hemos rebajado un poco la cantidad de pasta
Para el relleno
300gr de calabaza
Queso de cabra
4 hojas de salvia picadas
Preparamos la masa
Colocamos la harina en un bol y hacemos un hueco en el centro donde pondremos los huevos (sin batir). Con un tenedor vamos rompiendo los huevos mientras se mezclan con la harina hasta obtener una masa homogénea. Si os queda muy pegajosa añadir un poco más de harina pero no os paséis ya que si no la masa os quedaría muy seca y dificultaría el estirado.
Hacemos una bola con la masa obtenida y la amasamos durante 10 minutos sobre una superficie enharinada. La dejamos reposar unos 30 minutos en un cuenco tapado.
Dividir la masa en 4 porciones. Pasar 1 porción por la máquina de pasta por cada uno de los grados de grosor hasta conseguir una lamina fina y larga.
Preparamos el relleno
Pelamos la calabaza y la colocamos en una bandeja para el horno junto con un chorro de aceite. Horneamos durante 30-45 min a 180º o hasta que al pinchar la calabaza no se agarre al cuchillo.
Machacamos la calabaza con un tenedor y vamos añadiendo trozos de queso de cabra y la salvia bien picada.
Preparamos los ravioli
Colocamos las láminas sobre el utensilio para hacer raviolis, presionamos ligeramente con el dedo los huecos para hacer espacio para el relleno. Rellenamos los huecos con la pasta de calabaza y colocamos otra lámina de pasta encima. Con la ayuda de un rodillo presionamos y unimos las dos láminas. Retiramos los excesos de pasta y presionando con el rodillo vamos separando cada ravioli (el utensilio para los ravioli tiene unos dientes que al presionar permiten separarlos de uno en uno)
Si has preparado una gran cantidad puedes congelarlos sin problemas. Nosotros lo que hacemos es disponerlos en un taper grande dejando espacio entre ellos para que no se peguen y una vez congelados puedes ponerlos en una bolsa o un taper más pequeño sin miedo a que se peguen.
Para cocinarlos simplemente hay que hervirlos durante unos 5 minutos en abundante agua, a una temperatura no muy fuerte (pero tiene que hervir claro J) para evitar que el ravioli reviente.
Noe y David